Boda Religiosa

Matrimonio Religioso - católico

Desde 1979, y a diferencia de otros países, en España es válido a efectos civiles el matrimonio celebrado según el Derecho Canónico (católico). Así, no será necesario casarse por lo civil con antelación a la ceremonia religiosa. No obstante, para que el matrimonio tenga pleno reconocimiento es imprescindible que se inscriba en el Registro Civil. Una vez inscrito recibiréis vuestro Libro de Familia.

  1. Lo primero es saber cuál es la parroquia de cada uno de los novios (según dónde vivís actualmente os corresponderá una iglesia u otra). Si tenéis dudas podéis acudir a la iglesia a la que soléis ir a misa y preguntar al sacerdote o a la iglesia más cercana a vuestra casa. Es probable que cada uno tenga una parroquia diferente.
  2. En segundo lugar debéis fijar la fecha y elegir Iglesia para vuestra boda. Podéis encontrar la iglesia que buscáis con nuestro buscador de Iglesias.
  3. Hacer el Expediente Matrimonial (se realiza en la parroquia de uno de los novios o en la de ambos, si fuera la misma, según corresponda).
       a) Partida de Bautismo
       b) Cursos prematrimoniales
  4. Llevar el Expediente Matrimonial al Obispado. Os entregarán un documento imprescindible para la celebración de la ceremonia. Este documento lo tenéis que llevar a la Iglesia en la que os casáis en los días previos.
  5. Se dan determinados casos en los que el Expediente se realizará directamente en el Obispado y no en la parroquia (novios de distinta nacionalidad y/o religión, si ambos no estuvieran bautizados y si uno de los novios no pudiera estar presente en la celebración). Para saber si es vuestro caso preguntad al sacerdote cuando reservési fecha para la boda.

Es un documento en el que figuran todos los datos de los contrayentes, en particular consta la libertad de ambos para contraer matrimonio (que no estén casados previamente, etc). El expediente lo firmarán los contrayentes, los testigos y el sacerdote que celebre la boda después de finalizar ésta. Después se entregará al nuevo matrimonio el Certificado de Matrimonio Eclesiástico que hay que llevar al Juzgado correspondiente para obtener el Libro de Familia. Recomendamos que entreguéis este documento a alguien de confianza (como el padrino o la madrina) para que lo guarden hasta vuestra vuelta del viaje de novios.

El Expediente Matrimonial lo realizan los contrayentes y dos testigos mayores de edad, uno por cada contrayente, preferiblemente sin relación de parentesco con los contrayentes. Los testigos deberán conocer a los contrayentes desde hace tiempo. Se realiza unos meses antes de la boda y no es necesario que estos testigos sean los mismos que los del día de la boda.

  1. Partida de Bautismo de cada contrayente. Se pide en la parroquia en la que fuisteis bautizados, que podéis encontrar en nuestro buscador de iglesias. Si os hubieran bautizado en una Diócesis distinta a vuestra Diócesis actual habrá que legalizar la partida de bautismo, esto es, deberá ser reconocida por el obispado de la Diócesis en la que fuisteis bautizados (esto es indispensable). Si vivís en una provincia diferente a la que fuisteis bautizados siempre podéis pedirle al párroco si os puede ayudar con este trámite, seguro que no tiene inconveniente. La Partida de Bautismo tiene una caducidad de 6 meses, de manera que debéis planificar cuándo las pediréis, ni demasiado pronto ni demasiado cerca de la fecha de la boda.
  2. Libro de Familia de los padres, o en su defecto, Partida de Nacimiento
  3. DNI y fotocopia de ambos contrayentes u otro documento similar si uno de los contrayentes no fuera español
  4. Los testigos deberán también aportar sus DNI
  5. Certificado de Curso Prematrimonial

Hay casos especiales en los que será necesario presentar, además, otros documentos:

  • Dispensa papal en caso de existir relación familiar entre los novios.
  • Permiso paterno en caso de que alguno de los contrayentes sea menor de edad.
  • Cuando los novios profesen distintas religiones deberán aportar una Dispensa especial.
  • En caso de que se hubiera declarado nulo el matrimonio anterior de alguno de los contrayentes habrá que aportar un certificado de anulación eclesiástica.
  • En caso de ser uno de los dos contrayentes viudo habrá que presentar la partida de defunción del cónyuge anterior (se obtiene en el Registro Civil).

Los cursos prematrimoniales tienen como objetivo principal preparar a los novios que van a recibir el Sacramento del matrimonio a través de charlas sobre el significado del matrimonio, el amor cristiano, la sexualidad en el matrimonio, la paternidad responsable, la vida en pareja y las diferencias entre la psicología femenina y masculina, etc.. Los suelen impartir sacerdotes y matrimonios y suelen ser presenciales, habiendo multitud de opciones de horarios, aunque también pueden ser a distancia e incluso algunos por internet. Se pueden hacer en una parroquia distinta a la vuestra o en la que os caséis, aunque conviene hablar con el párroco de la iglesia en la que os casaréis para evitar problemas de última hora. El certificado de haber realizado el curso prematrimonial es imprescindible a la hora de hacer el Expediente Matrimonial.

Actualmente la Iglesia no exige estar confirmado, aunque se aconseja que se esté, pero no es obligatorio. Lo más sencillo es que acudáis a vuestra parroquia y habléis con el párroco para informaros de qué cursillo prematrimonial seguir.

Aunque puede resultar una de las partes más incómodas de toda la organización de la boda, porque implica decidir qué hacer en el caso de que el matrimonio no dure toda la vida, es importante que decidáis bajo qué régimen matrimonial os vais a casar.

El régimen económico del matrimonio se determinará según la voluntad de las partes en las capitulaciones matrimoniales. Cuando no se especifique, se entenderá que es en régimen de sociedad de gananciales en toda España salvo en Cataluña, donde se dará separación de bienes, salvo que la pareja disponga otra cosa.

La diferencia entre separación de bienes o sociedad de gananciales es la siguiente:

En el caso de sociedad de gananciales se harán comunes para ambos cónyuges las ganancias o beneficios obtenidos indistintamente por cualquiera de ellos, que les serán atribuidos a partes iguales al disolverse el matrimonio.

En el régimen de separación de bienes cada cónyuge será propietario de los bienes que tuviese en el momento inicial del matrimonio y los que después adquiera por cualquier título. Cada uno administrará y disfrutará de sus bienes libremente, siendo las obligaciones contraídas por cada cónyuge de su exclusiva responsabilidad.

Existe otro régimen económico denominado régimen de participación por el cual cada uno de los cónyuges adquiere derecho a participar en las ganancias obtenidas por su consorte durante el tiempo en que dicho régimen haya estado vigente.

Si tenéis que hacer capitulaciones matrimoniales debéis comparecer ante notario, encontraréis un listado de notarios aquí.