Hasta que no te veas delante del coche vestida de novia no sabrás de lo que hablamos, pero conviene que te vayas haciendo a la idea y que recuerdes algunos trucos para no estropear tu look. Debes tener mucho cuidado a la hora de entrar y salir del coche, tanto con el vestido como con el velo, los zapatos, el ramo…
Seguramente no te habrás subido nunca a un coche con tantas cosas encima, pero si intentas controlar los nervios y aceptas la ayuda de tu familia y también del chófer (que tendrá más experiencia que tú en estas cosas, aunque no te lo creas) seguro que no tienes ningún problema.
A la hora de entrar es importante saber dónde te tienes que sentar. Dado que el día de tu boda eres la persona más importante junto con el novio, tu sitio es en el asiento trasero derecho del automóvil (el lugar de preferencia). A tu lado irá tu padrino, detrás del chófer. Si viaja con vosotros otra persona de la familia o algún amigo cercano podrá sentarse delante, junto con el chófer; pues si fuera sentada en el asiento trasero una tercera persona tu traje se podría arrugar, ¡y eso es lo último que debería ocurrir!
Al entrar procura no darte en la cabeza con el techo del coche, ten en cuenta que no sueles llevar tocado ni velo y que pueden entorpecer tus movimientos. ¡Ten cuidado! Tu peinado y el tocado dependen de ello.
A la vez que te recoges la falda vas a tener problemas con las flores, de manera que lo mejor es que aceptes toda la ayuda que te puedan brindar. El ramo te lo puede sujetar tu hermana o una prima, porque tu madre estará muy pendiente de que no te enredes con nada en el proceso, y cuando ya estés colocada puedes volver a tener tu precioso ramo de novia en las manos.
Ahora sólo queda hacer este viaje con tu padrino, en el que seguro que os reiréis de los nervios que tenéis y las ganas de que todo salga muy bien en vuestro gran día.
Cuando salgas del coche delante del lugar de la ceremonia es importante que te ayuden, no tengas prisa, este día tú eres la protagonista. Para asegurar el apoyo y salir como una reina debes sacar las dos piernas a la vez, juntas. Eso se consigue girando sobre el trasero y tomando de la mano a tu padrino que te estará esperando para acompañarte al altar.
¡Cuando ya seas una mujer casada no te olvides de estos trucos porque los vas a tener que volver a aplicar!
Y ahora ya sólo te queda disfrutar de tu día con tu marido y tu familia y amigos.
¡Que vuestra boda sea La Boda Del Año!


