¡Me caso! ¡Me caso hoy!
A ver, vamos a repasar la lista, todas las cosas que quiero que estén perfectas para hoy. Las flores del lugar de celebración, la música que he elegido con tanto mimo, espero que esté bien interpretada y que a todo el mundo le guste. ¿Llegarán todos a tiempo? A ver si el tráfico no nos hace una faena. ¿A qué hora tenía que venir el coche a recogerme? Creo que mamá lo había apuntado, sí, ella está pendiente. Después de la ceremonia espero que el aperitivo y la comida estén bien y que quede todo tal como lo pedimos. ¿Se acordarán de todo lo que les pedí? Y la música para el baile, ¿pondrán nuestra canción para el primer baile o se les habrá traspapelado el email? Espero también que me quede bien el peinado y el traje y que no se me rompan las medias. ¿Qué ha sido del tocado, dónde lo he puesto? Aquí, aquí está, con los zapatos. ¡Qué bonitos son!
Mamá debe estar arreglándose ya, quiero que esté guapísima y papá claro que lo estará, ¡si es mi padrino! ¿Y cómo se sentirá ahora mi futuro marido? Habíamos quedado en que no nos íbamos a llamar hoy para vernos con más ganas en la ceremonia. Ay, ¡cómo lo echo de menos! Y qué ganas de verlo con sus mejores galas… No me ha querido decir de qué color llevará el chaleco y la corbata, cómo es. ¡Y qué detallista! Me ha mandado una flor en nuestro gran día, aquí la tengo, junto a los pendientes y mi anillo de compromiso. Espero que le llegue la flor para la solapa que le he mandado, que es como las de mi ramo. ¡Qué guapo va a estar!
¡Ay, qué nervios, qué nervios! ¿Dónde he puesto la lista de las cosas que repasar? ¡Pero si estaba aquí! Si es que los nervios no me están dejando pensar con claridad. Esto no puede ser. Tengo que trazar un plan.
Ya queda muy poco para que empiece todo lo que hemos estado preparando durante todo este tiempo, así que ahora solo tengo que relajarme y DISFRUTAR. A partir de este momento me voy a dedicar a pasarlo fenomenal para acordarme de este día durante muchos años, de lo bien que lo pasamos y lo bien que salió todo. Porque con los profesionales que hemos contratado gracias a La Boda del Año y la familia que tengo no habrá nada que no se pueda solucionar.
Vamos, respira profundamente y cierra los ojos. Ommmmmm. Abre los ojos… ¿Quién va a ser la más guapa hoy? ¡Pues yo, claro está!
¡Que empiece la fiesta!

