Llevábamos tiempo queriendo enseñaros este maravilloso tutorial del estupendo blog A cup of Jo. En él Johanna nos explica paso a paso como realizar una misma, en unos cuantos gestos no muy complicados, este genial recogido. Hemos pensado que sería una buena idea para todas esas invitadas que no tengan ganas o no puedan ir a la peluquería ese día. Porque hay mil razones para no pasar por las manos del peluquero: la boda no es en la ciudad en la que resides y no quieres arriesgarte a ir a un salón que no conoces, no tienes tiempo, prefieres un look más natural pero sin ser demasiado informal, tienes un presupuesto muy ajustado para tu 15ª boda del año… También puede ser una buena alternativa para todas aquellas novias que estén pensando en una ceremonia íntima y relajada; en ese caso nosotros añadiríamos unas espigas, flores o algún tipo de broche o adorno al peinado.
1. Johanna recomienda lavar el pelo el día anterior, nunca el mismo día, para que sea más sencillo realizar el recogido.
2. Divide tu melena en tres partes iguales con ayuda de un espejo y rocía cada sección con un poco de laca. Deja a la laca actuar durante unos segundos y luego cepilla suavemente cada parte.
3. Empieza con el trozo de tu derecha. Retuerce el mechón desde el cogote hasta llegar a las puntas, enrosca el pelo hacia tu rostro en el sentido de las agujas del reloj. Con la trenza resultante crea un moñito girándola en sí misma. Deja algún mechón suelto para darle un toque más natural y no parecer la princesa Leia en la Guerra de las Galaxias.
4. Sujeta el moño con horquillas pequeñitas del mismo tono que tu cabello para que pasen desapercibidas.
5. Repite la operación con las otras dos partes.
6. Rocía los tres moñitos con laca para fijar el peinado y ¡ya estás lista!
¿Qué te parece? El equipo de LBDA lo ha puesto a prueba para ver si de verdad era tan simple como parecía en las fotos y tenemos que reconocer que lo es. Hasta las más torpes del equipo nos hemos quedado sin escusa para pasar de la melena suelta a la cola de caballo y de la cola de caballo a la melena suelta en bucle. ¡Qué empecéis con buen pie la semana!
PD: Nadie ha dicho que no se pueda llevar para ir al despacho, hacer la compra, cenar con los amigos, pasar la aspiradora o recoger los niños en la guardería.










































































