Evita conflictos durante la preparación de la boda dando un “buen” feedback

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En nuestros posts anteriores hemos analizado que la bodas son un terreno fértil para los conflictos y también que podemos aprender a hacer peticiones lo que, no solo proporciona más transparencia y autenticidad a la relación, sino que nos ayuda a ser más eficaces.

Otra herramienta que deberíamos utilizar durante la preparación de la boda, la cual nos ayudará a disminuir los conflictos con nuestro entorno, es el feedback. El feedback (que en español se traduce como retro-alimentación) es: información sobre las reacciones del rendimiento de una persona o de su comportamiento que se utiliza como base para la mejora.

Esta definición consta de 3 aspectos que son importantes: el primero es que es una reacción, el segundo es que estamos ante un elemento específico del rendimiento o comportamiento y el tercero que es que tiene como base la mejora.

Subrayo estos 3 factores porque generalmente no los tenemos en cuenta cuando les damos feedback a nuestras personas más cercanas. En lugar de ser específicos generalizamos. Tampoco mostramos que es una reacción nuestra, sino que tendemos a mostrar nuestra opinión como si fuera una opinión generalizada. Además, ponemos el foco no en nuestra reacción (qué nos hizo pensar o sentir) sino en la acción del otro; es decir, usamos el dedo acusador. Por último, damos muy poco espacio a la mejora del otro ya sea porque hemos generalizado demasiado (para el otro es muy difícil cambiar todo, es más fácil cambiar elementos específicos) o porque aludimos al “ser” de la otra persona, no a su “hacer”.

Un ejemplo de este tipo de feedback es:

“Como siempre, eres un egoísta. En lugar de ir conmigo a buscar las tarjetas te fuiste a jugar al pádel con tus amigos. Yo cargo con todo. No te intereso yo, no te interesa la boda.”

Podemos cambiar el feedback anterior por uno que ayude, no solo a que haya cambios en el corto plazo, sino a fomentar una buena relación en el largo plazo.

“El que te fueras a jugar al pádel en lugar de a buscar las tarjetas conmigo me hizo pensar que la boda no es una prioridad para ti, eso me provocó tristeza y un poco de rabia. Además, siento que yo estoy sobrecargada con la organización de la boda y me gustaría tener algo más de tu ayuda.”

Una forma fácil de empezar a dar buen feedback es recordar que debemos hablar en primera persona y centrándonos en lo que la persona hace (no lo que es): “Lo que a mi me pasa cuando tú haces”.

Dar feedback es una habilidad que se puede aprender y podemos aprovechar los conflictos que hay durante la preparación de una boda con la pareja, los padres y los amigos para, conscientemente, proponernos darlo de forma efectiva. Enfocándonos en aportar ejemplos específicos sobre el comportamiento del otro y expresando cómo nos hizo sentir ese comportamiento, obtendremos de nuestro interlocutor reacciones más positivas y estaremos más cerca del objetivo del feedback, el cual es mejorar.

Carolina Vera, Executive Coach y colaboradora de LBDA