Cinco claves para triunfar en tu proposición de matrimonio

Se acerca la Semana Santa y tú ya estás pensando que tu novio igual aprovecha y te sorprende con el “¿Quieres casarte conmigo?” que llevas tiempo queriendo oír. Te hace muchísima ilusión, te imaginas el momento más veces de las que deberías, tú ya estás preparada para dar el paso y no tienes muy claro si él está captando las señales. No te equivoques, se está haciendo el loco. Las capta al vuelo, y seguramente está preparándolo todo para proponerte matrimonio; eligiendo un anillo de compromiso (el 67% de los novios piden matrimonio a sus novias con el anillo, como en EEUU), pensando qué decirte en un momento tan especial, planeando una cena romántica o una escapada a algún sitio desconocido para ambos.

Foto: norwegen.reise

Todos los que hemos pasado por ahí sabemos que es un momento muy delicado, con muchos nervios ocultos y mucha impaciencia por ambas partes. Por eso hoy te traigo unos consejos para que esperes la proposición de matrimonio con paciencia e ilusión, y conseguir que ésta sea memorable para ambos.

Porque, lo creas o no, hay proposiciones que acaban mal por exceso de impaciencia o por exceso de presión o por sentir que el novio no ha estado a la atura de las expectativas de su pareja.

Hoy te traigo unas recomendaciones para que todo lo que esté de tu parte salga a las mil maravillas y disfrutéis de este momento.

1. Cuando sospechas que el momento se acerca

Sí, sí, todas somos muy listas. Listísimas. Lo sabemos todo. Adivinamos los pensamientos. Pero, por una vez, si sospechas que la proposición de matrimonio se acerca, no le hagas entender a tu pareja que ya sabes que te lo va a pedir. Seguramente él ha estado planificando este momento para los dos para que sea como ambos deseáis y sería de muy poco tacto echar por tierra el trabajo que ha estado realizando para sorprenderte. No busques y rebusques para ver si encuentras el anillo, no le lances indirectas, no intentes presionarle a través de terceras personas, simplemente déjalo estar. Él te lo pedirá cuando esté preparado, como quiera y cuando quiera.

2. Modera tus expectativas

Pasarse el día imaginando cómo será tu proposición de matrimonio no te ayuda en nada. Ni en tu trabajo (¿Hola? ¿Seguro que nadie se ha dado cuenta de que llevas tres horas distraída pensando en tus cosas?), ni en tu vida personal, pues cuanto más lo piensas y más grande haces el momento, mayor va a ser la decepción cuando el momento realmente llegue, porque nada estará a la altura de tus expectativas. Modera las expectativas y piensa que él lo está preparando todo para que sea perfecto.

3. Hacer entender que el anillo es lo más importante

Foto: Ruth Roldán, sortijas: Navarlaz

Suena raro, lo sé. Pero ocurre. Hay mujeres que desean un anillo de compromiso con un diamante del tamaño del peñón de Gibraltar, sin importar los esfuerzos que su novio tenga que hacer para pagar un anillo de esas características. Si aún no estás familiarizada con la ley de los diamantes, te diré que en el precio de un brillante entran en juego distintas variables: corte, claridad, color, pureza y tamaño. Se pueden encontrar brillantes grandes con muchas impurezas y un color poco deseado (en el universo de los diamantes cuando hablamos de color nos estamos refiriendo, realmente, a la ausencia de color) que cueste menos que un brillante sin impurezas y un color más deseado que cueste más. Más grande no necesariamente significa mejor. Todo depende de las prioridades. Y sobre todo, de nada sirve tener un pedrusco gigante si luego no lo vas a lucir porque “es demasiado ostentoso”.

En cualquier caso, en una relación, lo importante no es el anillo. El anillo es un símbolo y un regalo, pero lo que subyace es el amor que os profesáis y que deseáis pasar toda vuestra vida juntos.

No presiones a tu novio para que te regale un anillo que no se puede permitir, así sólo conseguirás agobiarlo. Si lo hace puede que retrase el momento hasta haber ahorrado para comprarte el anillo que deseas, o tal vez se asuste pensando que serás muy difícil de satisfacer el resto de vuestras vidas si no obtienes lo que deseas.

4. No estropees la sorpresa

Foto: Ruth Roldán, sortija: Navarlaz, vestido: Jorge de la Rosa

Si ya te lo hueles, déjate sorprender, no le digas que te lo imaginas, déjale preparar la sorpresa, déjalo que se ilusione con este momento para los dos. Porque este es el momento que preparará él; la boda, ya sabes, es un tema más femenino.

5. Encuentra un look que te favorezca y con el que te sientas cómoda

Si ya estás mentalizada con todo lo anterior y tu novio te dice que os vais de viaje o a cenar lo mejor es que prepares tu atuendo para sentirte guapa y cómoda (y no darle vueltas a la cabeza). Si os vais de fin de semana es imprescindible que pienses bien tu maleta, no vaya a ser que cuando lleguéis a vuestro destino no combine nada de lo que hay ahí.

Vestido celeste y Alpargatas camel

Nuria Hernández, fundadora de Polín et Moi (www.polinetmoi.com), recomienda para esta temporada incluir “un vestido con estampado floral, una camiseta de rayas marineras con un pantalón blanco y un jersey metalizado que combine con unos vaqueros cómodos. En los pies, no pueden faltar unas cuñas que estilicen la pierna, den altura pero sean súper cómodas- tanto las alpargatas gladiadoras o las romanas tienen auténticas fans entre nuestras clientas – ¡no se las quitan!”

Falda de raso oriental,  Top escote de pico y Jersey con hilo metalizado

Camiseta de rayas con volante y Alpargata de cuña romana

Y lo más importante: Si estás segura de que quieres pasar el resto de tu vida con él, di SÍ. Alto y claro, sin titubeos, sin artificios, di ¡SÍ!

Y ya sabes, si no triunfas es porque no me has hecho caso.

Fotos: www.instagram.com/ruthroldanfoto

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